| IGLESIA
PARROQUIAL NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
TEMPLO SANTA MARIA
Esta iglesia fue
construida al final de la actual
calle Mayor, en el lugar llamado Plaza de Iglesia, que es una gran
balconada desde donde se puede obtener un vista panorámica de la huerta
moratallera, así como del caso antiguo bajo.
Santa María, tal como hoy se ve, es el tercer templo cristiano que se
emplaza en este solar.
Siglo XIV: Había una humilde iglesia de
mampostería, de una sola nave y reducidas dimensiones.
Año 1491: En torno a este año,
teniendo la Corona el Maestrazgo de Santiago en administración, se amplía,
con tres arcos góticos de yeso, y techo de tablas. Ante el crecimiento
constante de la población, caída la frontera con Granada, se amplía,
dotándola de una tribunas de madera.
Año 1521: Se encarga un proyecto por el
Concejo a Francesco Fiorentino, que opta por un modelo de planta basilical
de tres naves sobre columnas y ábside rectangular. La muerte de
Fiorentino en Granada, al poco tiempo, deja las obras en manos del vasco
Juan de Marquina.
Se comienza por la Capilla Mayor,
construida correctamente a oriente, en tanto la antigua tenía su largo de
Norte a Sur.
Las obras se detienen constantemente,
por falta de fondos.
Año 1536: Está trabajando el maestro
Miguel López en el brazo Norte. En este mismo año se levanta, con las
limosnas recogidas en el lugar del aparecimiento de la Virgen de la
Rogativa, la torre de las campanas. Esta torre ocupaba el solar de la casa
donde hoy vive Pascual "El Bola", entre las calles Castellar y
Parra. También se hace el retablo Mayor renacentista, coronado por un
calvario, cuyo Cristo, desde 1621, recibió el apelativo del Rayo (Santísimo
Cristo del Rayo).
Año 1549, 1579: El concejo encarga
nuevo proyecto a Juan de Vitoria y Miguel López, en que se añadían once
capillas a las naves laterales. Este no se llevó a cabo, modificándose
de nuevo, por el vizcaíno Pedro de Antequera, que trabajaba con la
colaboración del cantero Juan Inglés, su yerno, también vasco, que en
1579 lo vemos como rematante de la subasta.
Año 1591: Se sube un cuerpo a la torre
del reloj, para que se oigan mejor las campanas desde la Huerta.
Año 1598: Se cierra con tapial por las
columnas del púlpito, cubriéndose las bóvedas y haciendo los
corredores, al año siguiente.
Año 1600: Se hunde la bóveda de
Fiorentino. Andrés Montes y el vasco Juan de Londoño, trabajan en su
reedificación con los materiales originales.
Año 1612-1636: En este período se da
el último impulso. Miguel de Madariaga, maestro vasco trabajando en
Caravaca, se hace cargo en compañía del también cantero Damián Pla. El
proyecto nuevo supone la creación de tres cuerpos más, hacia poniente,
con capillas laterales, de las que hoy queda la de la Purísima y los
espacios de los canceles, que proveía cuatro nuevas columnas enteras. En
1624 se une el cántabro Cristóbal de Liébana, por la muerte de Pla.
La crisis del XVIII paraliza
definitivamente la obra, quedando en el estado actual, con cierre a
poniente de tapia real.
A partir del último periodo las obras
se centran en mantenimiento y pequeños motivos de ornato.
Año 1631: Miguel Martínez Zabala,
vasco, yerno de Madariaga, construye la Sacristía, en lugar de la quemada
en 1615.
Año 1719: Se hace la cubierta que ha
llegado hasta la restauración de Juan Antonio Molina, en 1989, por los
maestros carpinteros y ensambladores, José Guillén, Tomás Hernández
Sicilia y Francisco de Ochoa.
Año 1736: Se blanquea y enluce el
interior, adoptando los gustos de la época. Tres años más tarde se
concluye la actual Sacristía.
Año 1747: Se encarga el retablo de San
Pedro, destruido en julio de 1936.
Año 1750: Comienza el Retablo, obra de
Nicolás de Rueda, en lugar del deteriorado renacentista.
Año 1757: Se encarga el Retablo de
Nuestra Señora del Rosario, también destruido, con los otros en 1936.
Año 1773: Se coloca el batisterio
actual, bajo la habitación de los fuelles del órgano.
Año 1777: Se coloca el púlpito actual.
Año 1779: Se concluyen las obras de la
capilla mayor, coronadas por el escudo de la Orden de Santiago.
Año 1798: Se hace el barandado del coro
actual.
Año 1802: Se embaldosa, porque ya no se
usa como cementerio su suelo, por haberse abierto el Campo Santo de San
Andrés.
Año 1917: Se demuele la Torre de
Campanas, construyéndose la actual entre 1929 y 1930, con el legado del
General Jiménez-Carrasco, que costó 47.000 ptas.
Año 1936: Se retiran al museo de Murcia
las obras de orfebrería para evitar su posible destrucción, siendo
recogidas, en parte, en 1940. La Iglesia sufre la destrucción de sus
obras de escultura y órgano en Julio de 1936, siendo convertido en almacén
del Frente Popular.
Años 1944-1948: Se crea la Comisión de
Restauración presidida por el Alcalde, Jesús Martínez Pastor, aprobándose
el proyecto en la sesión del Ayuntamiento de 6 de Abril de 1948.
Año 1952: Finalizaron las obras
aprobadas en 1948, habiendo comenzado el 7 de Agosto de 1950. Esta obra
dio el aspecto que se ha conocido hasta la actual restauración, que no es
"de toda la vida". Consistió en un revocado total del interior,
con imitación de sillería, mármoles y retablos, el tabernáculo,
tornavoz del púlpito y pinturas de la Capilla Mayor, embocadura de la del
Cristo de Rayo, Cristo de las Animas, Santa Cecilia y falsos mosaicos de
la bóvedas, sobre pan de oro. También es de esta época el friso de
cardinas, que recoge el perímetro total, las pilas y enlosado, cuadros de
Vía Crucis y falsas vidrieras.
Año 1981: El 30 de Octubre, se declara
Monumento Nacional.
Año 1989: Comienza la primera fase de
un ambicioso proyecto, que ahora se culmina. Juan Antonio Molina,
prestigioso arquitecto que, entre otras, tiene a su cargo la restauración
del Castillo de Vélez Blanco y partes de la Catedral de Murcia, retira la
cubierta de madera del Siglo XVIII, que estaba malparada y mandaba fuerzas
incontroladas al resto del edificio, que ofrecía peligrosas grietas. Se
hizo un zuncho de sujeción, se dotó de una estructura metálica, tejado
impermeabilizado de fibrocemento y sobre él teja de cañón, anulando la
falsa linterna.
Año 1998: En Junio comienza la obra
actual, que acomete las siguientes acciones:
* Revisión total de
humedades y estructuras, se consolida y limpia el exterior y, sobre todo,
se recupera el interior monumental, buscando dejar libres los añadidos
del Siglo XVIII y de 1950 las partes más nobles, como nervaduras y
columnas.
* Con el objeto de mejorar
la iluminación natural, se han abierto óculos a poniente, recuperando la
capilla-cancel del Norte y anulando la inservible habitación de los
fuelles (donde había un retrete), quedando la nueva forma del baptisterio
en su elegante estado, y se renueva todo el pan de oro de las bóvedas,
que devolverá la luz del nuevo alumbrado indirecto.
* Se retiran las lámparas,
puestas en 1952 en la nave central, a las laterales, cubriendo el fondo
pintado por Martínez Vidal, con un original solución: consiste en un
panel de madera estucada, con pan de oro, sobre el que se ha pintado en
almagra la "impronta" del retablo de Rueda destruido en 1936,
tomando el cliché de una foto de Máximo Sandoval.
* Se ha descubierto
una hornacina en el lugar donde había pensado Madariaga abrir una
capilla, pendant de la de la Purísima.
* Las paredes, que no
eran de sillarejo, sino mampostería, se han saneado y enfoscado con
estuco toscano, limpiando las columnas del enlucido del Siglo XVIII, y
pintura de 1952, salvo las de la embocadura de la capilla Mayor, que son
de 1776, con rocallas doradas sobre almagra, que representan las letanías
de la Virgen.
* El repintado de
retablos ha corrido a cargo de José López Pérez y Francisco Martínez
Abellán.
Extraído del folleto de inauguración
de RESTAURACION DE SANTA MARIA, Abril 2000
Texto de Marcial García |